Compensating The Wrongly Convicted
The punishment continues after incarceration…
An innocent person wrongly convicted of a crime is robbed of his freedom, his family and friendships, and his livelihood – in order to be subjected to the unique horror of prison. Unfortunately, the nightmare does not end there. With no money, housing, transportation, health services or insurance, and a criminal record that is rarely cleared despite innocence, the punishment lingers long after innocence has been proven. States have a responsibility to restore these innocents’ lives to the best of their abilities.
Why Should a State Compensate the Wrongly Convicted?
Despite their proven innocence, the difficulty of reentering society is profound for exonerees.
Need for Immediate Services
• Financial support for basic necessities
• Help securing affordable housing and medical/dental care
• Assistance in the development of workforce skills
• Psychological Services — Post-traumatic Stress Disorder is just one common issue faced by the recently released
• Legal services to obtain public benefits, expunge criminal records, and regain custody of children
Help Regaining Lost Time
• Job counseling to overcome the loss of skills that would have otherwise been built and deficit in work/professional experience caused by wrongful conviction
• Counseling services to repair damaged relationships and address the psychological strains of the wrongful conviction and prison experience
Official Acknowledgement of a Wrongful Conviction
• Public recognition of the harm inflicted upon the innocent fosters an exoneree’s healing
• A second injustice adds insult to injury. Society has an obligation to promptly address and compensate for the grave injustice it has caused
Do all states have compensation statutes?
The following twenty-fivestates, in addition to the District of Columbia, have compensation statutes of some form: Alabama, California, Connecticut, Florida, Illinois, Iowa, Louisiana, Maine, Maryland, Massachusetts, Missouri, Montana, New Hampshire, New Jersey, New York, North Carolina, Ohio, Oklahoma, Tennessee, Texas, Utah, Vermont, Virginia, West Virginia and Wisconsin.
*25 STATES DO NOT HAVE COMPENSATION STATUTES
What Can Be Done to Ensure Fair Compensation In Every State?
By ensuring compensation to the wrongly convicted, states take an important step toward ensuring the justice of its criminal justice system.
• States that do not have compensation statutes must pass them.
• States that have compensation statutes must reexamine them to ensure they make compensation attainable and adequate for the wrongly convicted.
• Statutes should include either a fixed sum or a range of recovery for each year spent in prison. President George W. Bush endorsed Congress’s recommended amount of up to $50,000 per year, with up to an additional $50,000 for each year spent on death row.
• Some statutes contain provisions that make compensation contingent on the premise that the exoneree did not “contribute” to his wrongful conviction. By doing so, states avoid restitution to exonerees coerced into confessing to a crime. Statutes should not contain provisions that require exonerees to prove that they did not “contribute” to their wrongful conviction.
• Statutes should include the immediate provision of subsistence funds and access to services critical to a successful return to society, including job skills training, education, health care and other relevant assistance needed to foster the successful rebuilding of exonerees’ lives.
Case in Point: Compensation in Florida
In 2004, Floridian Wilton Dedge was exonerated after having been forced to spend 22 years in prison for a rape and burglary that he did not commit. Upon his release from wrongful imprisonment, however, Mr. Dedge was entitled to absolutely nothing from the state of Florida. Mr. Dedge’s lawsuit against the state was dismissed by the trial court. His only alternative to the courts was to seek a private compensation bill from the legislature, which, despite public outcry over the injustice he had suffered, initially refused to pass the “private bill” necessary to compensate him.
These processes themselves are a big part of the problem – having to convince the legislature of the need for compensation makes compensation a political issue, and successfully suing in court presents a new set of legal and financial obstacles to the wrongly convicted - when compensation should be a simple issue of justice. And there’s simply no question that when an innocent person has had his life stripped from him only to endure the horror of prison, justice demands that the individual be compensated for the harm suffered. While a private bill compensating Mr. Dedge finally passed in a later special session, it took extraordinary advocacy work to get it. States should adequately and promptly provide justice and restoration to the wrongly convicted through a standard, navigable, and just process.
Indemnización para los condenados por error
El castigo continua después de la liberación
Una persona inocente que ha sido condenada por error pierde su libertad, su familia y amistades, y su vida, y queda sumergida en el inmenso horror de la cárcel. Lamentablemente, la pesadilla no acaba allí. Sin dinero, vivienda, medio de transporte, servicios médicos o seguro, y con un historial criminal que en muy pocas ocasiones se elimina, pese a haber quedado probada su inocencia, el castigo permanece después de la liberación. Los Estados tienen la responsabilidad de reconstruir la vida de estas personas inocentes.
¿Por qué un Estado debería indemnizar a los condenados por error?
Los exonerados tienen que luchar contra profundas dificultades para reintegrarse a la sociedad a pesar de haber quedado probada su inocencia
Necesidad de servicios inmediatos
• Ayuda económica para necesidades básicas
• Ayuda para garantizar una casa a un precio asequible, así como atención médica y dental
• Apoyo en el desarrollo de aptitudes laborales
• Servicios psicológicos. El Desorden de Estrés Postraumático es un elemento muy común en aquellos que han recuperado su libertad recientemente
• Servicios legales para obtener ayudas públicas, limpiar antecedentes criminales y recuperar la custodia legal de los hijos
Ayuda para recuperar el tiempo perdido
• Asesoramiento laboral para superar la pérdida de aquellas aptitudes laborales que el condenado por error hubiera adquirido con el tiempo de no haber sido encarcelado y el déficit de experiencia profesional y laboral causada por la condena por error
• Servicios de asesoramiento para reparar relaciones dañadas y corregir el daño psicológico causado por el hecho de haber sido condenado por error y la experiencia en la cárcel
• Reconocer oficialmente que la condena era errónea
• Reconocer el daño causado al inocente favorece la recuperación del exonerado
• Una segunda injusticia añade insultos a la injuria. La sociedad tiene la obligación de corregir rápidamente y compensar la injusticia grave que comporta una condena errónea.
¿Todos los Estados tienen reglamentos compensatorios?
Los siguientes venticinco Estados, así como el Distrito de Columbia, tienen algún tipo de reglamento compensatorio: Alabama, California, Connecticut, Florida, Illinois, Iowa, Louisiana, Maine, Maryland, Massachusetts, Missouri, Montana, New Hampshire, New Jersey, New York, North Carolina, Ohio, Oklahoma, Tennessee, Texas, Utah, Vermont, Virginia, West Virginia y Wisconsin.
25 DE LOS ESTADOS QUE NO TIENEN REGLAMENTOS COMPENSATORIOS
¿Qué se puede hacer para garantizar una indemnización justa en cada Estado?
Garantizando una compensación para los condenados por error, los Estados dan un gran paso adelante para lograr que el sistema de justicia criminal sea realmente justo.
• Aquellos Estados que no tengan reglamentos compensatorios deben aprobarlos
• Los Estados que tienen reglamentos compensatorios deben revisarlos para garantizar que las indemnizaciones a los condenados por error son adecuadas y viables
• Los reglamentos deberían prever una cantidad fija o variable en función de los años pasados en prisión. El presidente Bush apoyó la cantidad recomendada por el Congreso, de 50.000 dólares por año en prisión, más una cantidad adicional de 50.000 dólares por cada año en el corredor de la muerte.
• Algunos reglamentos contienen cláusulas que indican que el exonerado solo reciba la indemnización si no ha contribuido a su condena por error. De este modo los estados evitan tener que indemnizar a aquellos exonerados que fueron coaccionados y confesaron un crimen que no habían cometido. Los reglamentos no deberían tener cláusulas que soliciten a los exonerados probar que no contribuyeron a su condena por error.
• Los reglamentos deberían incluir una cláusula inmediata para la ayuda económica y el acceso a formación laboral y académica, cobertura médica y otros servicios necesarios para contribuir a que los exonerados puedan rehacer su vida con éxito.
Caso de estudio: Compensación en Florida
En 2004, Wilton Dedge, de Florida, fue exonerado después de 22 años en la cárcel por una violación y un robo que no había cometido. Dedge fue liberado pero el Estado de Florida no se vio obligado a indemnizarlo. La demanda de Dedge contra el Estado fue rechazada por el tribunal. Su única alternativa a los tribunales fue conseguir una indemnización privada por parte de la legislatura, que, a pesar de las quejas públicas por la injusticia que había padecido, inicialmente se negó a aprobar esta ley privada necesaria para compensarle.
Estos procesos son una gran parte del problema –tener que convencer a la legislatura de la necesidad de compensación convierte la indemnización en un tema político, y demandar con éxito a un tribunal presenta nuevos tipos legales y económicos de obstáculos para los condenados por error, cuando la indemnización debería ser una simple cuestión de justicia. Y no existe ninguna duda de que cuando a una persona inocente se le ha quitado una vida en libertad y se lo ha condenado al horror de la cárcel, la justicia exige que este individuo sea compensado por todo el daño sufrido. Finalmente se aprobó mediante sesión especial una ley privada compensando a Dedge pero fue necesaria una labor extraordinaria de la defensa para conseguirla. Los Estados deberían dar una respuesta justa y rápida para la reinserción del condenado por error a través de un proceso justo, fácil y reglado.












